Así juega Alexander Isak

 

Alexander Isak ha sido reconocido con 17 años como el mejor debutante de la Allsvenskan tras batir tales récords como ser el jugador más joven en debutar con gol incluido en Copa y Liga en el fútbol sueco. Debutó con tan sólo 16 años y 199 días y, desde entonces, tan sólo se ha perdido 5 partidos de la treintena que ha disputado el AIK durante esta temporada. Todo ello siendo, además, uno de los jóvenes que más ha participado en el devenir goleador de su equipo: un 19% de los goles del AIK en la Allsvenskan provienen de él, siendo el segundo jugador menor de 18 años que ha participado en más goles en un año natural en todas las primeras divisiones. Alexander es natural de Solna y, en concreto, del barrio de Ulriksdal, a algo más de media hora del Råsundastadion, el que fuera el estadio del club de Solna hasta 2012. Todo ello afectó para que Isak se iniciase en la prolífica cantera del AIK con 6 años. Con ello, sus primeros pasos en el fútbol federado fueron en el club que hoy le ve explotar, lo que le facilitó de sobremanera ser el jugador de escuela que es.

Es un jugador especial, incluso contradictorio. Lo es desde el momento en el que mencionamos que se trata de un delantero de origen africano con flema británica muy ortodoxo en sus formas, que no conforme a tipo. Isak es un joven que por el momento aúna lo mejor de las dos culturas futbolísticas que han influido en él: las piernas de un jugador africano y la cabeza de un jugador europeo, lo que le permitirá en un futuro ser tan explosivo y cerebral como quiera, aunque amague más hacia la segunda opción.

Tiene además una especial habilidad para atarlo al pie en ambas bandas, otra particularidad sumada a un repertorio de pases que viene creciendo exponencialmente. Por el momento, ya viene probando suerte tanto en el pase en largo como en el último pase en base a un proceso de aprendizaje que le permite tener un envío siempre limpio. Un último pase que además demuestra lo diferencial que es en las distancias cortas, aquellas que necesitan una reacción rápida y precisa -quizá en un futuro imaginativa- que viene mostrando con balón en tres cuartos y sin balón en los desmarques al espacio: tac-tac. Viene mejorando, además, en la definición barra disparo debido a un golpeo golf también propiciado por sus infinitas piernas, que le permiten adaptar su cuerpo para conseguir un hueco en el área, donde no es explícitamente agresivo, para volear y rasear cada vez mejor. Su calidad física le permite además emparejarse con éxito en los duelos físicos por tierra y aire, donde todavía puede sacarle más partido al salto, como ya lo ha hecho con la recepción de pecho. Aunque la cualidad física que todavía le queda por exprimir es la velocidad, debido a que amaga en sus acciones una importante fuerza explosiva, a pesar de que dentro de su repertorio de jugadas, no la muestre demasiado en relación con su dominio. Queda por pulir, pero que se mueva tan bien en tantas situaciones sin forzar la máquina es señal de una salud increíble. Es un delantero al que le hace diferente su anguilosa fisionomía acompañada de una alta propiocepción para un cuerpo de 190 cm, Isak es un jugador tremendamente coordinado y preciso en sus movimientos a pesar de tal envergadura.  En la que es imposible no pararse en sus infinitas piernas, que le permiten mostrar un gesto técnico infalible sea cual sea su situación. Estas condiciones físicas le han permitido hacerse un hueco en una relación seria con el balón en la que salta a la vista sus primeros toques, se trate de un primer control, pase o disparo. Su relación va más allá con los consiguientes toques, en los que, aunque desfallezca una pizca su calidad en conducción, consigue guardar bien lejos del rival el balón siempre que se lo proponga el partido.

Las cualidades enumeradas las ha venido mostrando primeramente en un 4-4-2 con menos libertad y en la actualidad en un 3-5-2 en el que goza de un mayor espacio para recibir y descargar. El matiz que introduce el 3-5-2 en su juego es importante para el AIK gracias a su certera capacidad física y técnica sobre la mediapunta para gestionar ventajas bajando balones e incluso generarlas con paredes, arrancadas o envíos entre líneas. Esta situación permite a Ishizaki alternar su perfil de llegador y generador para que así el club capitalino goce con más efectivos en ataque posicional y algo más de control dentro de los partidos. Isak también aporta riqueza al AIK en el juego aéreo, basado más en la anticipación que en la fuerza, y en el juego de bandas. En el juego de bandas huelga hacer un inciso en sus internadas entre lateral y central -como muchos jugadores rápidos- y la entrada al primer palo para rematar, que se han convertido en jugadas muy reconocibles en los últimos metros del jugador. En sus mejores partidos (como referencia su encuentro ante el DIF) es capaz de ejercer como base de las transiciones ofensivas con la que el AIK pueda mostrar un desorden organizado, porque cuando se crece es fiable como pocos y acaba por canalizar con certeza la mayor parte del caudal ofensivo. Este perfil de Isak lo hace posible una regla canónica de Norling: Isak debe recibir siempre antes que Obasi, el otro delantero más profundo, con el que conforma sin balón una relación propia de un pivote (click aquí para ver). Todas estas reglas que ha establecido Norling conforme al comportamiento del AIK sobre Isak son grandes pasos de Alexander ante la libertad. Cuanta mayor libertad, mayor responsabilidad, a lo que responde Isak como un veterano.

Isak acerca de los jugadores que vienen llegando al AIK: ‘‘Es una ola de juventud que está llegando ahora. Ya hemos tenido los jugadores más jóvenes de la liga este año y vendrán muchos más por delante. Es una locura.”Con todos estos rasgos y los muchos que irán apareciendo en el escolar, es imposible que el fútbol sueco no sonría al pensar en su futuro. Todo ello, además, en base a su gran aportación economizando tanto los gestos. Cuando explote, veremos si parte a destacar siendo un atacante de aceleración o gestión, siendo explosivo o cerebral. Tiene condiciones para ser el tipo de delantero que quiera, por ello es especial.

Es un jugador especial, incluso contradictorio. Lo es desde el momento en el que mencionamos que se trata de un delantero de origen africano con flema británica muy ortodoxo en sus formas, que no conforme a tipo. Isak es un joven que por el momento aúna lo mejor de las dos culturas futbolísticas que han influido en él: las piernas de un jugador africano y la cabeza de un jugador europeo, lo que le permitirá en un futuro ser tan explosivo y cerebral como quiera, aunque amague más hacia la segunda opción.

Isak respondiendo a una pregunta sobre cómo ha venido mejorando: ‘‘Te fijas en Ibrahimovic. Y en Henok Goitom [compañero de equipo en aquel momento], por supuesto.’’

Es un delantero al que le hace diferente su anguilosa fisionomía acompañada de una alta propiocepción para un cuerpo de 190 cm, Isak es un jugador tremendamente coordinado y preciso en sus movimientos a pesar de tal envergadura.  En la que es imposible no pararse en sus infinitas piernas, que le permiten mostrar un gesto técnico infalible sea cual sea su situación. Estas condiciones físicas le han permitido hacerse un hueco en una relación seria con el balón en la que salta a la vista sus primeros toques, se trate de un primer control, pase o disparo. Su relación va más allá con los consiguientes toques, en los que, aunque desfallezca una pizca su calidad en conducción, consigue guardar bien lejos del rival el balón siempre que se lo proponga el partido.

Tiene además una especial habilidad para atarlo al pie en ambas bandas, otra particularidad sumada a un repertorio de pases que viene creciendo exponencialmente. Por el momento, ya viene probando suerte tanto en el pase en largo como en el último pase en base a un proceso de aprendizaje que le permite tener un envío siempre limpio. Un último pase que además demuestra lo diferencial que es en las distancias cortas, aquellas que necesitan una reacción rápida y precisa -quizá en un futuro imaginativa- que viene mostrando con balón en tres cuartos y sin balón en los desmarques al espacio: tac-tac. Viene mejorando, además, en la definición barra disparo debido a un golpeo golf también propiciado por sus infinitas piernas, que le permiten adaptar su cuerpo para conseguir un hueco en el área, donde no es explícitamente agresivo, para volear y rasear cada vez mejor. Su calidad física le permite además emparejarse con éxito en los duelos físicos por tierra y aire, donde todavía puede sacarle más partido al salto, como ya lo ha hecho con la recepción de pecho. Aunque la cualidad física que todavía le queda por exprimir es la velocidad, debido a que amaga en sus acciones una importante fuerza explosiva, a pesar de que dentro de su repertorio de jugadas, no la muestre demasiado en relación con su dominio. Queda por pulir, pero que se mueva tan bien en tantas situaciones sin forzar la máquina es señal de una salud increíble. 

Las cualidades enumeradas las ha venido mostrando primeramente en un 4-4-2 con menos libertad y en la actualidad en un 3-5-2 en el que goza de un mayor espacio para recibir y descargar. El matiz que introduce el 3-5-2 en su juego es importante para el AIK gracias a su certera capacidad física y técnica sobre la mediapunta para gestionar ventajas bajando balones e incluso generarlas con paredes, arrancadas o envíos entre líneas. Esta situación permite a Ishizaki alternar su perfil de llegador y generador para que así el club capitalino goce con más efectivos en ataque posicional y algo más de control dentro de los partidos. Isak también aporta riqueza al AIK en el juego aéreo, basado más en la anticipación que en la fuerza, y en el juego de bandas. En el juego de bandas huelga hacer un inciso en sus internadas entre lateral y central -como muchos jugadores rápidos- y la entrada al primer palo para rematar, que se han convertido en jugadas muy reconocibles en los últimos metros del jugador. En sus mejores partidos (como referencia su encuentro ante el DIF) es capaz de ejercer como base de las transiciones ofensivas con la que el AIK pueda mostrar un desorden organizado, porque cuando se crece es fiable como pocos y acaba por canalizar con certeza la mayor parte del caudal ofensivo. Este perfil de Isak lo hace posible una regla canónica de Norling: Isak debe recibir siempre antes que Obasi, el otro delantero más profundo, con el que conforma sin balón una relación propia de un pivote (click aquí para ver). Todas estas reglas que ha establecido Norling conforme al comportamiento del AIK sobre Isak son grandes pasos de Alexander ante la libertad. Cuanta mayor libertad, mayor responsabilidad, a lo que responde Isak como un veterano.

Con todos estos rasgos y los muchos que irán apareciendo en el escolar, es imposible que el fútbol sueco no sonría al pensar en su futuro. Todo ello, además, en base a su gran aportación economizando tanto los gestos. Cuando explote, veremos si parte a destacar siendo un atacante de aceleración o gestión, siendo explosivo o cerebral. Tiene condiciones para ser el tipo de delantero que quiera, por ello es especial.

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El minimalismo de Skov Olsen

Lleva 10 goles y 4 asistencias en 18 partidos, número que además coincide con su edad. Skov Olsen es uno de los protagonistas del Nordsjælland esta temporada y la figura más influyente en el equipo de Farum. Desempeñándose como extremo izquierdo no se trata de una pieza asignada para funciones concretas, él es el que da sentido a los registros tan determinados que maneja una plantilla con una media de edad de 21 años.
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Mathias Jensen en Vigo

Si existiese una tierra prometida para todo jugador del Nordsjælland esa sería Vigo. No existe ciudad y equipo que les facilite más su adaptación en la élite. Dentro de un nivel distinto tanto el equipo danés como el gallego son equipos que comparten filosofía. Basada en la juventud, por la frescura que desprende la mayoría de las cosas que conforman el club. Desde el estilo hasta la forma de trabajar de sus respectivas secretarías técnicas. Llegados a este punto, lo de Mathias Jensen se veía venir.

Dentro de un equipo con una marcada vocación ofensiva consiguió imponerse y gestionar el ritmo de los partidos. Ardua tarea debido a que siempre se encontraba en medio de una avalancha, de transiciones y más transiciones. El balón siempre volvía más rápido de lo que iba. Un problema que con Jensen parecía desaparecer debido a una técnica de élite que le permitía tanto aguantar el balón como soltarlo, aspecto en el que destaca más. En todas las alturas se mostró como un jugador resolutivo, ya fuese haciendo que el equipo viajase junto con pases horizontales o acelerando el encuentro mediante el regate o el pase filtrado.

Su diestra y gesto técnico no deberían encontrar dificultades en España, donde quizá le falte más pericia para guardar el balón y así no desentonar entre un ritmo diferente. Aún así, si no se consigue imponer gestionando la posesión, siempre le quedará un golpeo con la diestra que resuelve partidos tanto a balón parado como llegando de segunda línea. Al aficionado lo tendrá ganado desde el primer momento con su elegancia. Llega a Vigo un jugador competitivo. Quién sabe si el mediocentro prometido.

Una Finlandia sub-19 con nombres propios

La Finlandia de Juha Malinen está cerca de quedar fuera -salvo triple empate en la última jornada- del Europeo sub-19 que se disputa en su país tras dos derrotas en dos partidos. Podríamos pensar que ha desempeñado el típico papel del anfitrión que es blanco fácil para los rivales. Por contra, Finlandia se ha despertado un 20 de julio con loas en los periódicos para la ”Minihuuhkajat”. Sigue leyendo

Ser mediocentro en Islandia

Debe ser como estar visitando el volcán Eyjafjallajökull un 29 de diciembre de 2017 después de que esa misma tierra la pisaran decenas de periodistas en la erupción de abril del 2010. Sabes que desde ese mismo lugar se le privó al Barcelona de una final de la Champions, pero sentirse desamparado es inevitable. Nadie pasa por allí.

No importan los éxitos o reconocimientos que pueda recibir la Selección islandesa si juegas como mediocentro en la Úrvalsdeild Karla, la máxima categoría del fútbol islandés. Nadie querría estar en tu lugar, porque es la nada más absoluta. Sólo hay dos pivotes menores de 21 años en la liga, y sólo uno de ellos es titular. Es el paso intermedio que todos los centrocampistas islandeses que quieren disputar Eurocopas y Mundiales sueñan con saltarse.

Algunos lo consiguen, otros como Alex Thór Hauksson suben un 29 de diciembre de 2017 a ese maldito volcán. Tiene 18 años, le será difícil encontrar a alguien que le saque del ostracismo, pero si no es ahora no ocurrirá nunca. Islandia lo necesita. La Knattspyrnusamband Íslands (Federación de Fútbol de Islandia) lo sabe y es por ello por lo que fue premiado como el mejor jugador joven de la Úrvalsdeild. Es un galardón que han ganado cuatro componentes del combinado islandés como Hallfreðsson, Guðmundsson, Finnbogason y, por último, Böðvarsson. La recompensa para Thór es un reconocimiento al papel del mediocentro en el fútbol islandés. Un reclamo para las próximas generaciones.

Desde el paradigma que nos sirve el fútbol español observar a Hauksson con buenos ojos es un ejercicio de bondad. Ver a Thór jugar con el Stjarnan es ver otro deporte. Es un mediocentro al que, a lo sumo, le dejan dar sus compañeros 20 pases a ras de césped por partido. No deja de sorprender aún con el paso del tiempo que sea uno de los centrocampistas que más pases rasos da del campeonato. De esos 20 buena parte son horizontales, algo extraordinario desde el paradigma islandés. Tan extraño como ser el único en ofrecerse en una salida de balón lavolpiana en la que el otro pivote se sitúa a su lado mientras Thór le grita que se vaya hacia delante.

Pasar por estas penurias es lo que le hace especial. Lleva otro ritmo, se nota que sabe más que los demás y que los hace jugar mejor, pero le penaliza no destacar por sus compañeros. En ocasiones parece el peor porque es el único que se niega ser como los demás. Puede parecer un jugador pobre para el fútbol más occidental porque se queda a medio camino entre el típico futbolista islandés y el pivote medio de Europa. Está ”verde”, pero por algo es el debutante más joven del campeonato doméstico.

Muestra píldoras de lo que puede ser, pero no es suficientes. Siempre deja varios pases filtrados tensos y precisos con los que se llena de orgullo. Llega a llevar alguna que otra pared a buen puerto gritándole a sus compañeros By lágt! (¡Por bajo!). En incluso desde el pivote derecho de un 4-2-3-1 demasiado simétrico se anima con una conducción en la que divide y siempre consigue crear peligro al soltar el balón.

Thór no huye de su naturaleza islandesa. Por ello es indiscutible en el papel defensivo que desempeña en el Stjarnan. Porque va al choque, se defiende en el juego aéreo, protege realmente bien el balón y, sobre todo, defiende la frontal con creces. Es lógico, no es suficiente para ser profesional con 18 años en Europa, pero es lo suficientemente diferente como para prestarle atención. Es una canción de Sigur Rós entre el trap. Los islandeses ya lo están disfrutando.