¿Cómo se vive el fútbol en Escandinavia?

De Escandinavia nos llegan los fichajes del Celta, las celebraciones de Islandia, Zlatan, la socialdemocracia, el frío, una piel tersa, la aurora boreal, Papa Noel y un largo etcétera de tópicos. El fútbol también nos llega, pero no su día a día. Tenemos una vaga idea de su cultura futbolística, siempre reputada a la baja.

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Porcentaje del total de la población que va a los estadios de la primera división de su país en comparación con España. Temporada 2017. (Datos: transfermarkt.com y datosmacro.com)

Siempre que se piensa en los estadios escandinavos se nos vienen a la mente unos lugares tan fríos como bonitos. Unos parajes en los que, contradictoriamente, se respira paz. En parte es cierto, porque sólo un 39,88% de los estadios de primera división superan la media entrada. Pero por otro lado, lo que hace que superen a España en el porcentaje del total de la población que sigue el fútbol se puede explicar en base a tres ejes.

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Gráfico de los equipos con más espectadores en Escandinavia. (Vía Overtime)

El primer eje es cultural, debido a que todos los países nórdicos encabezan los rankings de actividad física. Por ejemplo, la Comisión Europea situó a Finlandia en 2010 como el país de la UE en el que sus ciudadanos realizaban una mayor actividad física. Esto lleva a que exista un mayor compromiso con el deporte por parte de la ciudadanía y de los estados, que dedican muchos recursos para que esto ocurra.

El segundo eje es el trato al aficionado, cuestión en la que Suecia es ejemplar. Partiendo de que el aficionado debe disponer mínimo del 51% de un equipo y que, además, esa misma afición se está encontrando con estadios cada vez más confortables. Las nuevas tecnologías también han sido fundamentales en Noruega, que emplea sistema CRM, un proyecto de comunicación social que intenta mantener una interacción constante con el aficionado. Principalmente, con una segmentación del público, ejercicio que también se lleva a cabo en Suecia. Hacer sentir a los aficionados propietarios del fútbol es un hecho diferencial.

El tercer eje son los derechos televisivos, ya que el marketing televisivo ha ido más dirigido a promocionar las ligas extranjeras que las domésticas y que además todas las competiciones buscan una fidelización más directa con el aficionado. Se pueden ver todos los encuentros de todas las ligas, pero en canales secundarios o de pago dirigidos al entretenimiento, nunca al fútbol en particular.

La conclusión es que quien sigue a su equipo lo hace principalmente desde el estadio, no desde su casa. Una especie de seguimiento que en España es más cercano al aficionado de divisiones no profesionales que no al de un equipo de La Liga. Ir al estadio se acerca más a un ritual grupal que no a una muestra de pasión exacerbada por el equipo. Para limar asperezas con Escandinavia e ir contrastando los datos cuatro personas que conocen con suficiencia algunos de los países nórdicos han aportado su experiencia sobre el fútbol más septentrional.

  • Islandia

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Una imagen de Iván Martínez en un encuentro de Copa Islandesa entre el Grindavík y el Völsungur.

Soy Pachu Martínez, futbolista y secretario técnico en UMF Selfoss. El fútbol en Islandia tiene una peculiaridad y es que la temporada dura unos 7-8 meses, los otros meses del año solo se juega en campos cubiertos. El fútbol está creciendo cada vez más gracias el éxito de la selección. Evidentemente en cuanto a asistencia a los estadios no se puede comparar con otros países porque en Islandia vive muy poca gente, unas 300 mil personas. El juego en Islandia es bastante físico y hay poco rigor táctico pero la emigración de los futbolistas islandeses al exterior hace que entren a su fútbol nuevas ideas cuando vuelven a trabajar en el país.

  • Suecia

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Imagen de Pepe Salgado posando con su equipo mixto en la maratón de fútbol organizado por la empresa en la que trabaja.

Soy Pepe Salgado, nacido en Almadén, pero desde hace 5 años viviendo en Norrköping, Suecia. ¿Cómo se vive el futbol en Suecia? Pues depende, yo por ejemplo vivo en una ciudad con un equipo de fútbol bastante importante, el IFK Norrköping. Equipo que ganó la liga sueca hace un par de temporadas por lo que es una ciudad bastante futbolera aunque bien es cierto que la liga sueca “Allsvenskan” no es una liga muy seguida aún entre los propios suecos. Puntualizando además que hay un seguimiento bastante amplio por parte del público femenino. La Premier League, la Bundesliga y la Liga son bastante más seguidas. Es típico preguntar a un sueco por su equipo favorito de fútbol y que te responda con el nombre de uno de estas tres grandes ligas.

También es cierto que el hockey sobre hielo es un deporte mucho más asentado en la sociedad sueca, diría que hasta cierto punto incluso más seguido que el fútbol. El clima es un factor importante en este aspecto ya que el parón invernal de la Allsvenskan coincide con el comienzo de la liga de hockey sobre hielo. Una anécdota, por ejemplo, fue que decidimos ir a ver un partido de Liga de Campeones, Real Madrid vs. B Dortmund, a un famoso bar deportivo con 17 pantallas de TV y al llegar allí se estaba retrasmitiendo un partido de hockey sobre hielo en todas las pantallas de modo que tuvimos que esperar al final del encuentro de hockey para poder ver el de Liga de Campeones.

Otro aspecto influyente en cuanto a la cultura futbolera es la inmigración, ya que la mayoría de los que emigramos a Suecia lo hacemos desde países con fuerte tradición por el fútbol por lo que poco a poco se va desbancando al hockey sobre hielo como el deporte más seguido/practicado. Un dato curioso es que la mayoría de emigrantes venidos de Oriente Medio sean acérrimos seguidores del Real Madrid o del Barcelona.

No nos despegamos de la costa, pero nos mudamos de Norrköping a Estocolmo.

Soy Mario, arquitecto que desde septiembre del 2017 vive y trabaja en la capital de Suecia. Por lo pronto me doy cuenta de que hay partido porque algunos días me encuentro el metro lleno de gente con bufandas, habitualmente las verdes del Hammarby porque el estadio queda en la misma dirección de mi casa. Grupos dispares, como en cualquier sitio. Bastantes mujeres. En el metro van callados, como todos los suecos.

Como curiosidad, entre mis compañeros de trabajo hay bastantes aficionados al Barcelona. El acontecimiento más relevante hasta ahora fue la ”victoria” de Suecia contra Italia. Recuerdo que se celebró bastante, aunque cayó entre semana. A la mañana siguiente se comentó bastante en la oficina, especialmente porque el jefe y varios empleados son italianos.

Podría mencionarte a Ibrahimovic, que sale hasta en la sopa aquí, pero no es una novedad. Incluso un compañero me regaló estas navidades su biografía en sueco adaptado, que aún no he podido leer. Tiene su punto de antihéroe porque es como lo opuesto a lo que se supone que es el “carácter sueco” y arrastra todo el tema de haber salido de la pobreza con lo que supone como figura.

Los dos estadios que hay principales aquí, el Tele2 y el Friends Arena, son bastante nuevos, menos de 10 años los dos. Tengo intención de ir en algún momento de este año a ver algo. En relación a los aficionados, según me han contado en Malmö sirve de aglutinante para grupos de ultraderecha, tienen algún problema con eso allí.

Por lo demás, es difícil seguir la actualidad porque mi sueco es muy elemental. Diría que en el estadio son como el resto de la gente pero que luego durante la semana son menos de puyas y vacile que en España, pero probablemente porque a los suecos no les gusta molestar ni el conflicto.

  • Dinamarca

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Imagen cedida por Sebastian Stanbury de un aficionado del Helsingør en el Helsingør Stadion. 

Mi nombre es Sebastian Stanbury. He estado trabajando como periodista cinco años y medio en Tipsbladet, la revista más antigua sobre fútbol danés en Dinamarca. Además de ser aficionado al fútbol danés desde hará más de 20 años.

El fútbol es el deporte nacional de Dinamarca, siendo la disciplina que reúne -de lejos- más espectadores en los estadios. Pero no es el deporte más popular a lo largo de todo el año. Los equipos daneses de balonmano son realmente buenos, y cuando son televisados atraen a más espectadores que un equipo de fútbol. Por otro lado, también es cierto que los partidos de balonmano se retransmiten por un canal de televisión mucho más popular, pero todavía le queda mucho al fútbol para ponerse a su altura en este sentido.

El fútbol es importante en Dinamarca, pero no mucho más que en otros países. No todo el mundo sigue a un equipo. Muchos están interesados en la distancia. La Liga Danesa, Superligaen, no goza del número de espectadores que le gustaría tener. Se ha hecho mucho para mejorar los números, y además los estadios son buenos y modernos, pero en vista a los resultados no se ha avanzado mucho en este terreno. La cuestión es: ¿Por qué ir a un estadio frío y ver la Liga Danesa cuando puedo quedarme caliente en mi casa viendo la Premier League o La Liga?

Más allá de esto, Superligaen (The Super League) es una institución cultural en Dinamarca y una de las marcas más fuertes de todo el país. Si alguien, no sólo en deportes, es el mejor, se suele decir ”es de Superligaen”.

  • Finlandia

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Imagen de Patrik Hernández en su paso por la cuarta división de Finlandia de 2015 a 2017.

Me conocen como Michan, tengo 24 años y he nacido en Mallorca. Tengo la nacionalidad finlandesa desde que soy pequeño, porque mi madre es de allí, así que tengo una fuerte conexión con el país. Aunque vivo desde siempre en Mallorca, muchas veces he visitado Finlandia.

Realmente se dice desde hace tiempo que el fútbol está creciendo en Finlandia, pero lo hace de forma lenta en cuanto a la calidad de sus futbolistas. Otra cosa es la afición, que aunque no es el deporte favorito, sí que se sigue bastante, en especial la Premier League. Y, por supuesto, también prestan mucha atención a La Liga, en especial por el Madrid y el Barça. Ahora la televisión nacional YLE ha adquirido los derechos para ver en abierto cada semana partidos de la Premier, la Serie A y La Liga, que se suman al partido de Champions que ofrece la cadena cada jornada. Pero después la Veikkausliiga, la primera división finlandesa, tampoco le prestan mucha más atención. Y es lógico, porque hay equipos de calidad muy discutible.

Únicamente hay un puñado que se salvan y ya, y tampoco es que deslumbren. En fin, el HJK 0-6 Barça de 2014 lo dice todo. Pero, quién sabe si en unos años… Otra cosa, y es que lo de ir a ver el fútbol al bar apenas se lleva, precisamente porque su popularidad no es tan grande como el hockey. Por cierto, en Korso, el pueblo al que muchas veces voy, hay un campo de fútbol bastante grande para que los vecinos vayan. Creo que en todo este tiempo lo he visto con gente solo una vez. Así que influencia, de momento, poca, más allá de los clubes de fútbol y tal. Aun así, tengo que decir que muchas veces he seguido por Internet el derby de Helsinki entre HJK y HIFK y la verdad es que el ambiente del estadio es bastante bestia durante todo el partido, diría que es más que un Madrid-Barça. La excepción, supongo. Una pena que para 2018 ya no haya derby en liga por el descenso del HIFK…

Pasamos de la periferia de Helsinki a Kouvola, ciudad del Kymi, uno de los ríos más largos de Finlandia.

Mi nombre es Patrik Hernández Seppänen y entre 2015 y 2017 juegué en la cuarta división de Finlandia. Hasta entonces, mi experiencia en el fútbol se limitaba a todas las categorías inferiores en el CD Marino de Tenerife. Ya en 2015 me fui a vivir a Finlandia y tras contactar personalmente con varios clubes de la zona donde me desplacé (Kouvola, en el sureste de Finlandia) comencé la pretemporada con el FC Peltirumpu del cuarto escalafón del fútbol finlandés, conocido como “Kolmonen” (Tercera en finés, pues la primera división posee un nombre comercial y es la segunda la que comienza el orden lógico numérico). Hasta mi vuelta a España en 2017, estuve presente en el club durante toda la temporada de 2016 y la pretemporada de 2017 con una estadística de 9 encuentros oficial disputados y 1 amarilla.

El fútbol en Finlandia tiene unas cuantas características particulares. Cada vez más tiene más peso, aunque no es un mucho ni mucho menos el deporte rey (si bien sí en cuanto a número de participantes, el hockey sobre hielo es más seguido). Por otro lado, tiene claramente como espejo el fútbol inglés. La Premier se televisa en Finlandia desde los años 70 y la gente sigue a muchísimos clubes ingleses. Eso evidentemente se ve reflejado en el fútbol del país, donde se practica un fútbol basado en la lucha y el balón largo. Lo que me resultó curioso es que en el día a día se podía ver cómo a los chicos les gustaba practicar más toque y filigranas pero en el terreno de juego eso desaparecía.

Lo que sí que hay que admitir es que la zona en la que yo jugaba es muy futbolera. Allí nació el segundo mejor jugador de la historia de Finlandia, Sami Hyypiä (precisamente el campo donde entrenábamos en invierno lleva su nombre) y el MyPa-47, club de esa región, llegó a disputar choques europeos y juntó durante un breve periodo de tiempo a Litmanen y Hyypiä. Además, Pukki también nación un poco más al sur y en Lappeenranta se registró la mejor entrada de un partido de toda la tercera división finlandesa en 2016.

Otro asunto es la profesionalidad. Más allá de la Veikkausliiga y la Ykkönen, el fútbol es muy amateur y son los jugadores los que tienen que correr con todos los gastos. Si bien conozco jugadores que en España reciben primas por victoria en categorías como Preferente o Primera Regional, en Finlandia eso en inviable (salvo quizás proyectos como el Legirus Inter, que llegó a fichar a Pepe Murcia como entrenador estando en cuarta división). Eso unido al calendario de competición, todo en verano cuando los jugadores, y sus familias, tienen las vacaciones laborales, hacen todavía más difíciles las opciones de “profesionalizar” más las categorías bajas. Pero si lo miramos desde el lado positivo, todo es mucho más familiar y “sano”. En Finlandia no suele haber equipos aficionados, sino que algún grupo de amigos se apunta directamente a la última categoría de su región. Precisamente nuestro segundo equipo jugaba en séptima división y el nivel era prácticamente de ‘solteros contra casados’. Además, uno afronta los partidos con la seguridad que va a disputar un partido de fútbol, con sus posibles roces dentro del campo, y que en cuanto acabe todo será cordialidad. Es obligado cuando acaban los partidos saludar en fila a todos los rivales y al trío arbitral. Recuerdo que durante un choque le había hecho una entrada muy dura a un rival y nada más acabó el partido le di la mano y el respondió sin ningún rencor. Me imaginé esa misma situación en Tenerife y quizás el resultado hubiera sido otro.

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Una postal paradisiaca en Islandia. (Foto: Iván Martínez)

Gracias a Iván Martínez, Pepe Salgado, Mario, Sebastian Stansbury, Michan y Patrik Hernández por haberse prestado a participar en este reportaje.

Fuente imagen principal: Michan.

Ser mediocentro en Islandia

Debe ser como estar visitando el volcán Eyjafjallajökull un 29 de diciembre de 2017 después de que esa misma tierra la pisaran decenas de periodistas en la erupción de abril del 2010. Sabes que desde ese mismo lugar se le privó al Barcelona de una final de la Champions, pero sentirse desamparado es inevitable. Nadie pasa por allí.

No importan los éxitos o reconocimientos que pueda recibir la Selección islandesa si juegas como mediocentro en la Úrvalsdeild Karla, la máxima categoría del fútbol islandés. Nadie querría estar en tu lugar, porque es la nada más absoluta. Sólo hay dos pivotes menores de 21 años en la liga, y sólo uno de ellos es titular. Es el paso intermedio que todos los centrocampistas islandeses que quieren disputar Eurocopas y Mundiales sueñan con saltarse.

Algunos lo consiguen, otros como Alex Thór Hauksson suben un 29 de diciembre de 2017 a ese maldito volcán. Tiene 18 años, le será difícil encontrar a alguien que le saque del ostracismo, pero si no es ahora no ocurrirá nunca. Islandia lo necesita. La Knattspyrnusamband Íslands (Federación de Fútbol de Islandia) lo sabe y es por ello por lo que fue premiado como el mejor jugador joven de la Úrvalsdeild. Es un galardón que han ganado cuatro componentes del combinado islandés como Hallfreðsson, Guðmundsson, Finnbogason y, por último, Böðvarsson. La recompensa para Thór es un reconocimiento al papel del mediocentro en el fútbol islandés. Un reclamo para las próximas generaciones.

Desde el paradigma que nos sirve el fútbol español observar a Hauksson con buenos ojos es un ejercicio de bondad. Ver a Thór jugar con el Stjarnan es ver otro deporte. Es un mediocentro al que, a lo sumo, le dejan dar sus compañeros 20 pases a ras de césped por partido. No deja de sorprender aún con el paso del tiempo que sea uno de los centrocampistas que más pases rasos da del campeonato. De esos 20 buena parte son horizontales, algo extraordinario desde el paradigma islandés. Tan extraño como ser el único en ofrecerse en una salida de balón lavolpiana en la que el otro pivote se sitúa a su lado mientras Thór le grita que se vaya hacia delante.

Pasar por estas penurias es lo que le hace especial. Lleva otro ritmo, se nota que sabe más que los demás y que los hace jugar mejor, pero le penaliza no destacar por sus compañeros. En ocasiones parece el peor porque es el único que se niega ser como los demás. Puede parecer un jugador pobre para el fútbol más occidental porque se queda a medio camino entre el típico futbolista islandés y el pivote medio de Europa. Está ”verde”, pero por algo es el debutante más joven del campeonato doméstico.

Muestra píldoras de lo que puede ser, pero no es suficientes. Siempre deja varios pases filtrados tensos y precisos con los que se llena de orgullo. Llega a llevar alguna que otra pared a buen puerto gritándole a sus compañeros By lágt! (¡Por bajo!). En incluso desde el pivote derecho de un 4-2-3-1 demasiado simétrico se anima con una conducción en la que divide y siempre consigue crear peligro al soltar el balón.

Thór no huye de su naturaleza islandesa. Por ello es indiscutible en el papel defensivo que desempeña en el Stjarnan. Porque va al choque, se defiende en el juego aéreo, protege realmente bien el balón y, sobre todo, defiende la frontal con creces. Es lógico, no es suficiente para ser profesional con 18 años en Europa, pero es lo suficientemente diferente como para prestarle atención. Es una canción de Sigur Rós entre el trap. Los islandeses ya lo están disfrutando.

Jens Odgaard no es lo que parece

Delantero danés, supera por ocho centímetros el uno ochenta, de piernas muy largas, de tez pálida, rubio y con los ojos azules. Saliendo del banquillo del Lyngby ha promediado un gol o una asistencia cada 82′ minutos, marcando al Midtjylland, København y Brøndby. Da el perfil de jugador dominante en Escandinavia con muchas posibilidades de ir a una de las cinco ligas principales, y así ha sido.

Jens Odgaard ha fichado por el Inter a cambio un millón y medio de euros, o lo que es ko mismo: pasa a formar parte de una entidad marcada en su momento por un jugador de su perfil. Dicho esto, este no es el típico intento errático de ”fichar a un Zlatan” de cada año en el que los clubes se fijan jugadores con un físico preponderante y una técnica barra táctica por pulir. Queda por despejar la incógnita de qué será cuándo se haya curtido un poco más como profesional, pero en las inferiores ha sido todo lo contrario. Odgaard es un jugador más relacionado con la gambeta que con el zurriagazo, se dedica más a generar que a finalizar. Puntualizando que en el primer equipo se ha destapado como un ariete más bien prolífico, en el filial del Lyngby era un jugador del que necesitaba el equipo para poder llegar arriba con claridad.Embed from Getty Images
En su cortísima etapa como profesional se ha erigido como un ariete dedicado a gestionar los espacios y sus correspondientes ventajas. A pesar de tener un corpachón considerable y una gran zancada, como recambio en el Lyngby ha sido más enfocado a guardar el resultado que a finiquitar el partido. En todos los sentidos, ya que durante dichas situaciones se le puede identificar alguna que otra recuperación de rigor.

Mapa de calor (vía WyScout)

Si él recibía la pelota en banda, la guardaba hasta poder ver con claridad una oportunidad para asociarse. No se trata de una figura eminentemente asociativa, pero guarda potencial en el juego de posición debido a su zurda, dotada de una incipiente calidad junto con unos recursos suficientes como para sorprender en espacios reducidos. Ideal para definir y asociarse. En este aspecto ha podido explotar en el equipo de reservas del Lyngby, en el que bajaba en banda derecha a posiciones de un interior y empezaba a dirigir el circuito asociativo, literalmente. No son pocas las ocasiones en las que Jens ha marcado la posición de un compañero, sin poder huir, eso sí, de la precipitación que acompaña a edades tan tempranas . 

Está encasillado como delantero centro y no es que Jens encarne la figura del extremo constante, pero goza de un 83% de acierto en el pase con una media de 17,5 pases cada 90′ minutos, además de promediar la cifra de 8,1 regates con un 73% de acierto. Hablamos de fútbol danés, pero son los pases de Willian José y los regates de Iago Aspas, por poner a dos jugadores de su rol en España. En el Inter lo tendrá difícil, pero si pasa a jugar en un equipo de menor entidad no sería de extrañar que conforme fuese ganando galones pasase a jugar cada vez más cerca de la banda, situación desde la que podría ver el fútbol de cara y estar siempre en ventaja. Lo estará tanto por físico como por talento, ya que tanto su zancada como su zurda le harán ser constante en el uno contra contra uno para dotar profundidad y, a su vez, ser diferencial ya sea asistiendo o ganando en carrera el hueco entre central y lateral para anotar. Por otro lado, también cabe la posibilidad de que jugase en solitario en punta de espaldas y tuviese que gestionar los espacios y/o la posesión, pero en este caso necesitaría de más tiempo debido a que el calcio necesitará de un físico más fornido.

De cara a gol es un jugador frío, que disparará e incluso cabeceará haciendo el gesto del pase. Siempre busca pasar antes que disparar. Esto le ha hecho perder goles por el camino, pero con el tiempo lo ha venido puliendo y se le puede ver tanto un disparo duro como preciso. Todo dependerá del contexto, al que Odgaard cada vez sabe adaptarse mejor, a pesar de ser un tipo autoritario en cierto sentido. Es un tronco con clase, pero deberá entender que necesita de tiempo y suerte para poder triunfar a lo grande. Como a él le gusta. 

 

(Vídeo de elaboración propia

Rayo Zekhnini

Artículo original publicado en undergroundfootball.com

Rafik Zekhnini es un jugador ideal para un equipo que viva de las transiciones y en busca del error ajeno, labores en las que colabora enérgicamente en el Odd. Es ideal en el contexto mencionado por su viveza. Es un jugador eléctrico que entra en combustión al entrar al pisar el césped, por lo que es difícil verle desconectar en un partido. Siempre lo intenta y, cuando lo hace, en su viveza prioriza los movimientos al espacio a pesar de tener aptitudes para poder intentar destacar en los movimientos de apoyo; en los que situarse en el inicio y dirección de la jugada. Lo ha hecho por momentos, pero la responsabilidad de situarse en la base debe esperar. Es un jugador vertical, que no ingenuo. Si entiende que no hay opciones de superar al contrario con su superior uno contra uno, da un pase atrás y hace al equipo respirar. Mientras tanto, él ya estará buscando un espacio al que atacar.

Viene partiendo desde la banda izquierda, a una altura algo superior a la divisoria; actuando como extremo izquierdo en las transiciones ofensivas y como interior izquierdo en el repliegue, situándose tanto en el 1-4-3-3 como en su actualización al 1-4-1-4-1 en los archiconocidos esquemas de Fagermo, con 8 temporadas a sus espaldas como buen tutor de sus pupilos. En dichos esquemas, independientemente de que su equipo busque más la posesión (1-4-3-3) o el contragolpe (1-4-1-1). Su situación de confort será atacando el espacio entre el lateral y el defensa central, una situación que intenta provocar en cualquier resquicio y donde es letal por su extraordinaria velocidad y calidad técnica. Y por su ímpetu, un extra en sus facultades teniendo en cuenta su físico que, quizá, tenga que trabajar en su afán por escalar hacia una liga con mayor solera. Hablamos de un chico extremadamente delgado, pero que cuenta con unos, a priori mediocres, 179 cm de altura. A pesar de ello, esta altura le permite emparejarse en algunos momentos con el lateral, no mucho más alto y rápido que él, robarle el balón, realizar un intento de proteger el mismo con su físico y volar. Eso sí, siempre se levanta. Rafik ya empieza a entender cómo utilizar su cuerpo. También cabe decir que cuando está en pie su disposición para robar el balón en una presión alta es buena. No será tarea fácil encontrar un pase limpio para los laterales rivales y, si el defensa es algo torpe, el robo estará asegurado. Esto en la liga noruega es oro.

Refiriéndonos a su físico también es oro su elasticidad, que le permite concebir jugadas cada vez más inverosímiles en proporción a la confianza puesta en él. Sus filigranas cada vez son más certeras en concordancia con su mejora en el primer control. Evolución trascendental sabiendo de su velocidad explosiva. Dicha confianza, al igual que su rendimiento, viene creciendo exponencialmente tras asentarse en el once titular. Dicho esto, su registro goleador es bajo y no deja la sensación de incrementarlo hacía cifras importantes a pesar de encontrarse en la banda izquierda; ideal para sus conducciones y, por lo tanto, para probar suerte desde la corona del área con la diestra, su pierna dominante. Tan sólo ha marcado un gol de esta índole en su veintena de partidos disputados como profesional. Los demás goles han sido más bien fruto de llegadas al área o situaciones provocadas dentro de la misma, donde no desafina precisamente. A pesar de no disponer de una diestra prodigiosa, sí dispone de una zurda con la que actuar con una familiaridad pasmosa. Otro extra que hacen de él un jugador útil en el juego exterior, sabiendo además el tipo de fútbol practicado por el Odd y en Noruega, en el que los centros adquieren una importancia sustancial en el juego directo. En estas acciones es un jugador a considerar. Sabe zafarse con suficiencia de su rival y tiene el temple necesario para ejecutar cualquier envío, ya sea por alto o a ras de césped, con la seguridad y la tensión precisa. De hecho, en el último cuarto del campo tiene una eficacia considerable. Es mucho mayor que en zonas más retrasadas como la línea divisoria que, como hemos comentado, debe esperar para ser una zona de acción a considerar.

Más allá de sus prometedoras cualidades físico-técnicas también cabe resaltar su mentalidad. El jugador noruego se agranda cuando su equipo necesita profundidad. Necesita un gol. Necesita el gol. Con 18 años no le amilanan estas situaciones. Pone su viveza al servicio de su equipo y ya es capaz de agitar las gradas del Skagerak a disposición para engullir al equipo rival. Ya lo ha conseguido en un par de encuentros y promete hacerlo durante muchos años. Ahora llega a la Fiorentina, un club que aspiraba a estar entre los grandes de Italia pero que ha experimentado un importante declive, acentuado este año. Que coincide además con el que ha experimentado Rafik. En este contexto podría ser importante debido a que puede llenar el anhelo que dejó Salah, aún estando lejos de él, por la viveza de su perfil e incluso por orígenes. Sumando a ello una Serie A en la que puede explotar a partir de su aprovechamiento de las transiciones y sus aptitudes y actitud proactiva para defender en cualquier fase. Ha sido importante en el ODD y ha sabido entenderlo rechazando ofertas esperando estar en Europa, pareciendo incluso esperar a su equipo ideal. Puede llegar a mostrar, por fin, un alto grado de madurez en Italia, lugar hecho para explotar todas sus facetas. 

¿Qué significa para ti el fútbol nórdico?

Más allá de que conozcamos -o no- con fundamento qué se cuece en el fútbol nórdico, el título plantea una pregunta a la que todos podemos contestar llevándola a nuestro terreno. Por ello, la web de la mano de una reforma intensiva se ha desmarcado una pizca del contenido típico para dar paso a cuatro perfiles diferentes de comunicadores futbolísticos con cuatro opiniones diferentes sobre el fútbol más septentrional de la tierra. Ellos son Albert Morén, Luis Vallejo, Víctor Cervantes y Miguel Quintana. Táctica, experiencia, sociedad e historia del fútbol nórdico.

Albert Morénhasta la pasada Eurocopa de Francia, tenía la impresión de que el fútbol nórdico atravesaba por una encrucijada. Tradicionalmente vinculado y relacionado con un fútbol británico al que los nuevos tiempos están obligando a cambiar, y habiendo proporcionado la Premier League buena parte de sus futbolistas más representativos del siglo pasado, le evolución a nivel táctico que viene experimentando el juego a lo largo de los últimos años parece poner en crisis propuestas más directas y menos complejas como las que otrora sobrevolaban los cielos del norte del continente. Emblemas de los que influyen a generaciones enteras como Zlatan Ibrahimovic, o jóvenes apariciones como las de Odegaard o Isak, a priori parecerían los indicios más claros de ese paso al frente necesario para que el fútbol nórdico, como le ha sucedido al de otras latitudes, logre acompasarse al del resto de Europa en cuanto a la competitividad de su estilo. La cita gala, no obstante, señaló a la selección islandesa como la protagonista de una de sus grandes historias, y lo hizo a través de un argumento conocido aunque, en este caso, perfectamente contado. La selección de Islandia pareció serlo desde el principio hasta el final, y en base a ello, con permiso de Gales, obtuvo el resultado más inesperado de cuantos equipos concurrieron en el torneo. Quizá fuera la poética manera que encontró el pasado para despedirse, o la advertencia a los nuevos tiempos que a la antigua se sigue pudiendo ganar.

Luis Vallejomi visión del fútbol nórdico es diferente a la común, principalmente por la oportunidad que tuve de compartir cierto tiempo con una familia de aquellos lares. Más concretamente, de los suecos. Si algo me ha llamado la atención en los últimos tiempos, es el analizar contextos, culturas, historias que nos deja el fútbol en sus diferentes vertientes, por encima incluso del análisis del juego. Y es lo que voy a intentar compartir.
Tuve la suerte de convivir con una familia sueca durante un breve periodo de tiempo y, en esos instantes, es cuando uno aprende de verdad el significado de las cosas en dicho territorio. El padre, entrenador en una escuela de Lund, los tres hijos, aficionados del Malmö y jugadores en la cantera del Lund BSK. El mayor de todos, en categoría cadete, soñaba con Zlatan Ibrahimovic, seguido de Leo Messi y Cristiano Ronaldo. Pero los pósters de su cuarto se centraban en Tokelo Rantie y un jovencísimo Emil Forsberg. Todos sabían que los grandes jugaban fuera, pero el sentido de pertenencia iba in crescendo, pues ambas facetas no han sido jamás incompatibles.
Por otra parte, las instalaciones me impresionaron. Campos de hierba natural alineados consecutivamente, sin un boquete visible, en pleno marzo. Y por supuesto, acompañados de aceptables infraestructuras. Esto se contradecía con las comunicaciones de los mismos, ya que muchos futbolistas repartidos por todos los lugares del país, según me contó el padre, debían recorrer importantes distancias en tren, autobús, o, siendo estos los más afortunados, en coche, para poder jugar donde ellos deseaban. O incluso con las escuelas, a pesar de que esto podía convertirse en un punto favorable, ya que en muchas de ellas, los pequeños debían desarrollar sus habilidades callejeras al no poder disfrutar de campos de fútbol en condiciones.
Esa pasión, unida al sentido de pertenencia por sus ciudades y sumada a la mejora en las infraestructuras, ha permitido al fútbol sueco proyectar un futuro ilusionante, reflejado en la EURO Sub-21 de 2015, acompañada de la marcha de grandes talentos a potencias extranjeras. Pasito a pasito, Suecia sigue buscando (con éxito) sobrevivir al adiós de Zlatan Ibrahimovic.

Víctor Cervantes: vaya por delante que mi interés por el fútbol nórdico proviene de una admiración por la cultura y las formas de organización de las sociedades nórdicas. Dicho de otra manera, el fútbol nórdico me interesa en cuanto constituye un reflejo de todo aquello que me gusta de Dinamarca, Suecia, Islandia, etc. Las novedades y los análisis de equipos de distintas ligas escandinavas los leo y disfruto pero la mayoría de veces de forma pasiva ya que, como comento, a mí me interesa mucho más el aspecto social y considero que hay gente mejor preparada e informada sobre lo que se mueve en los terrenos escandinavos de la que aprendo muchísimo.
Como digo, para mí el fútbol nórdico es una vuelta en cierta manera a aquel fútbol que parece cada vez más difícil de encontrar: aquel fútbol como evento social, como excusa para socializar a la población y que se reúna bajo unos mismos colores pero sin la imperante necesidad de victoria que parece existir en el fútbol de nuestras latitudes. Esta ‘inocencia’ que rige aun el sentimiento futbolístico en cotas septentrionales no está reñida con una gestión de clubes bastante más transparente y sostenible. Por todo esto y por parecerme estar lleno de lugares donde aún cabe la magia, me interesa el fútbol escandinavo.

Miguel Quintana: lo que siempre me ha llevado la atención del fútbol nórdico es esa influencia tan evidente, tan nítida, del fútbol británico. Históricamente hay muchas razones que explican el impacto de todo lo proveniente de las islas en Noruega, Finlandia o Suecia, pero con el fútbol la relación es absolutamente directa. Además de que la Premier es la liga más seguida en dichos países desde hace unos cuantos años, lo cual va marcando a las generaciones futuras de manera inevitable, está el hecho de que han sido muchos los técnicos ingleses que han hecho carrera allí dirigiendo tanto a varios de los clubes más importantes como a los combinados nacionales. El caso de Roy Hodgson, por ejemplo, es paradigmático. Antes incluso de convertirse en seleccionador inglés pasó por Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia. Un camino inverso, pero en el fondo similar, al que llevó a cabo Sven-Göran Eriksson, quien antes de dirigir a la Three Lions llevó al primer título europeo de clubes de la historia de Suecia al IFK Göteborg a partir de un estilo puramente británico. Los prefectos del modelo inglés han sido, por tanto, las bases sobre las que se han asentado las evoluciones posteriores. Lo curioso es que los únicos que tocaron la gloria como selección en una Eurocopa fueron los vecinos daneses, de conexión más directa con lo holandés que con lo británico.

Ahora os toca a vosotros y vosotras. 

 

6 jugadores a seguir en el Europeo sub-21

Los elegidos: Rasmuss Nissen Kristensen, Linus Wahlqvist, Christian Nörgaard, Kristoffer Olsson, Marcus Ingvartsen y Pawel Cibicki. Han sido ordenados por la posición que ocupan sobre el campo y escogidos teniendo como único requisito haber jugado en la actual temporada en un club de las 5 ligas nórdicas.

RASMUSS NISSEN KRISTENSEN (Dinamarca, FC Midtjylland)

El lateral derecho danés destaca en primera instancia por la contundencia que muestra sobre el verde. Con 19 años es uno de los jugadores más agresivos -en el buen sentido- de la Superligaen. Este ímpetu lo refrenda en cada circunstancia, con o sin balón. Con balón, de hecho, destaca por un gran golpeo con la diestra, con la que ha servido innumerables balones vía centro en la actual temporada. Es capaz de golpear tanto de primeras como tras sendos toques, no pierde calidad ni maldad. De hecho, empieza a asomar como un recurso a tener en cuenta filtrando balones. Sumando a ello una gran capacidad para discernir en qué momentos sumarse al ataque y cuándo debe resguardarse atrás, donde es un jugador igual o más fiable que en lides ofensivas. Tiene recursos defensivos que domina a la perfección como el bloqueo o el dominio del espacio aéreo. Todo ello a partir de un físico imponente que le permite recorrer la banda con rapidez los 90′ minutos del encuentro sin que sus aptitudes se vean resentidas. Tampoco su actitud, claro.

LINUS WAHLQVIST (Suecia, IFK Norrköping)

Dentro de la camada de potentes laterales que están saliendo de los países nórdicos quizá Linus Wahlqvist sea el lateral derecho sub-21 más cerebral que podamos encontrar. Se trata de un jugador que ha sido determinante de sobremanera en el IFK, sobre todo en la consecución de su campeonato de liga en 2015. Con tan sólo 18 años mostraba una solera impropia a la que se le debe sumar un golpeo de balón temible, un temple y un físico que sobresalen.  Estas aptitudes le permiten ser un jugador decisivo tanto en su propia área como en la ajena. Es un gran marcador, con una gran capacidad para corregir sobre la marcha. Todo ello a partir de un físico que le da vuelo para recorrer con avidez la banda e incluso para ser más ágil que el defensor contrario y poder retener el balón hasta encontrar el momento adecuado para realizar el envío. A partir de aquí, nos podemos esperar un centro suave y medido, un pase entre líneas o un golpeo violento. Se trata de un lateral con muchos recursos que se puede adaptar a contextos diferentes sin sufrir en demasía. Un lateral moderno.

CHRISTIAN NÖRGAARD (Dinamarca, Brøndby IF)

El mediocentro danés de 23 años ha sido una de las piezas angulares del atrevido proyecto de Zorniger en el club del Vilfort Park. Se trata de un jugador que ha sido capaz de ofrendar al técnico alemán momentos de un control y un dominio absoluto de los encuentros, incluso en Europa. Sólo han sido tramos, pero en aquellos momentos en los que el BIF podía creerse igual o más invencible en la Superligaen que el FC København era gracias a Christian. Se trata de un centrocampista que actúa sobre toda la base de la medular, que, a grandes rasgos, ofrece una precoz salida de balón y una recuperación del esférico igual de rápida. Aunque su grado de influencia haya sido irregular, es capaz de marcar el tiempo de los partidos siendo un pasador agudo y un tipo que en defensa suele ser muy líquido para acabar realizando un buen número de recuperaciones. La palabra que le describe es líquido, debido a que, más allá de gozar de una técnica y una agilidad propia de un mediapunta -que fue-, suele verse involucrado en la mayor parte de los primeros pases y, a partir de ahí, entender cuándo debe actuar en vertical y cuándo no. Si su desempeño es regular, se impondrá con un control riguroso de todos los encuentros.

KRISTOFFER OLSSON (Suecia, AIK Solna)

Kristoffer Olsson es un sinónimo de exoticidad, un interior o mediapunta único pero que todavía no ha conquistado a la opinión pública tras pasar ya por tres equipos en su carrera profesional: Arsenal, Midtjylland y AIK Solna. Con 21 años es el capitán de la selección sueca sub-21, lo que muestra que si todavía no ha explotado no es por no gozar de dotes de liderazgo o profesionalidad, si no por una mera falta de tiempo. Es un tipo elegante y que se ha venido endureciendo como pocos en el tiempo. Con ello muestra una versatilidad muy jugosa a partir de un físico que le otorga una agilidad nada desdeñable para desbordar  como por sus habilidades con el balón en banda y un poso que le permiten tanto dar el último pase como propiciarlo combinando con sus compañeros. Además de ser elegante en cada gesto -su primer control es prodigioso-, es fiable e imaginativo. Ostenta una visión de juego y una precisión en el pase que embaucan tanto al rival como al espectador en cada acción. Jugador vistoso y, conforme vaya pasando el tiempo, cada vez más fiable. Hasta ser determinante.

MARCUS INGVARTSEN (Dinamarca, FC Nordsjælland)

En Farum ha vuelto a emerger un jugador determinante tras la salida de un brillante Emre Mor. En el FCN salen jugadores determinantes en todos los momentos en los que la temporada les pide algo más. Su trabajo sobre los jóvenes es encomiable y, en parte, el éxito del goleador Marcus Ingvartsen procede de ahí. Se trata de un delantero centro que de un primer vistazo parece algo tosco pero que conforme va acumulando minutos va mostrando recursos tanto técnicos como tácticos que hacen de él un ariete a tener en cuenta. Incluso autosuficiente en según que contextos, podríamos admitir. Fuera del área su primer contacto con el balón es eficiente y nos ayuda a entender su facilidad para descargar el juego con una gran capacidad para anticipar. Dentro es capaz de hacerse hueco a partir de su físico o incluso desbordar a partir de una velocidad nada desdeñable. Esta misma velocidad es la que le permite, con el apoyo de otro jugador, realizar la típica y necesaria jugada del ”toco y me muevo” que en muchas ocasiones termina en gol tras un pase alto. Su capacidad goleadora pasa por gozar de una capacidad de remate más productiva que efectiva, pero que cabe tener en cuenta siendo un buen cabeceador y una especie de ambidiestro en el área que siempre aturde al rival. Delantero productivo.

PAWEL CIBICKI (Suecia, Malmö FF)

10 goles en la Allsvenskan 2016. Sin Pawel Cibicki el Jönköpings Södra no podría haber salvado el pasado año su plaza en la Allsvenskan, la primera categoría del fútbol sueco. Fue uno de los máximos goleadores del campeonato doméstico y uno de sus jugadores más carismáticos de Suecia. Este hito resalta su capacidad para adaptarse a contextos adversos con suma facilidad en la que cabe destacar unos movimientos muy agresivos, acrobáticos en muchos casos, en un cuerpo espigado de 182 centímetros. Se trata de un delantero centro al uso pero con recursos extravagantes tales como una técnica depurada y una buena relación con el balón al pie y con sus compañeros. Ayuda a ello que se trate de un jugador veloz para desembocar en un tipo de delantero muy prolífico. Ha producido tanto debido a un gran entendimiento del juego y de los espacios para poder sacar rédito a su agresividad; se suele colocar muy bien de cara a gol y suele definir con suficiencia a partir de su zurda. Verlo sobre el campo te divierte, es un bohemio del gol.